¿Qué es la euritmia?

La euritmia es un arte del movimiento creado por Rudolf Steiner a principios del siglo XX. Para quien no lo conoce puede parecer una mezcla entre danza y expresión corporal por su forma externa. Sin embargo la euritmia no consiste en expresar lo que el artista siente, sino que trata de percibir los arquetipos que se esconden detrás de los diferentes sonidos y ser capaz de hacer visibles estos arquetipos mediante el movimiento corporral y espacial.


Se trata por tanto de una forma de meditación en movimiento que desarrolla la percepción de esa parte intangible que subyace a todo y busca moverse desde ahí, permitiendo que el gesto sea una expresión de la vivencia interior del arquetipo.


La euritmia tiene varias vertientes o ámbitos de actuación:

Euritmia artística: como arte del movimiento que es, existen diferentes grupos escénicos en todo el mundo que realizan actuaciones periódicas, tanto de euritmia tonal (con instrumentos musicales en directo), como de euritmia vocal (con recitadores en diferentes idiomas).

Euritmia pedagógica: en las escuelas Waldorf la euritmia se imparte como un arte más, a la par que la interpretación, la música o la pintura. Se realizan con los alumnos diferentes coreografías y movimientos que les ayudan a desarrollar la percepción de sí mismos, del entorno y del otro, contribuyendo en gran medida a equilibrar los diferentes aspectos (físico, emocional, social...) del alumno y a armonizar sus actos y movimientos  externos con sus vivencias interiores, tanto a nivel de sentimiento, como de pensamiento.

Euritmia terapéutica: la euritmia trabaja con las fuerzas vitales que conforman la materia, por lo que su ejercitación consciente tiene un efecto terapéutico y revivificador. Así como los márgenes de un río se moldean a partir del movimiento de las aguas que lo forman, también el cuerpo humano crece y se modifica en relación con nuestro movimiento y el fluir de nuestra energía. Aprender a percibir esas corrientes y restaurar su flujo correcto tiene un efecto sanador y vivificador en nuestra vida, permitiéndonos equilibrar los diferentes aspectos del ser humano.

Euritmia social: en los últimos años se han empezado a ver las posibilidades de ejercitar la euritmia en empresas, gremios y diferentes grupos sociales. Realizar un trabajo artístico-social juntos nos permite  aumentar la percepción del otro y del conjunto, abriéndonos a una nueva forma de expresión que potencia la creatividad, estrecha y armoniza los vínculos humanos y crea un ambiente relajado y concentrado a la vez, proporcionando una base fértil para el desarrollo de cualquier trabajo que el grupo deba realizar en conjunto.